TRASTORNO O CRISIS DE PÁNICO CAUSAS Y SÍNTOMAS

TRASTORNO O CRISIS DE PÁNICO CAUSAS Y SÍNTOMAS
CAUSAS DE LA CRISIS DE PÁNICO:
 
Entre los trastornos de ANSIEDAD se encuentran las fobias, el trastorno obsesivo-compulsivo, el TRASTORNO DE PÁNICO, la agorafobia, el trastorno por estrés postraumático, el trastorno de ansiedad generalizada, etc.
 
En estos días mucha gente esta sufriendo de forma reiterada de uno de estos trastornos de ansiedad llamado TRASTORNO DE PÁNICO.
 
La CRISIS DE PÁNICO se presenta de forma más aguda y extrema que los otros. Llegan de forma inesperadamente, espontánea y no son provocadas por ninguna causa aparente. Suele aparecer en la adolescencia tardía o temprano en la edad adulta.
 
Puede comenzar en situaciones muy estresantes, como por ejemplo cuando muere un ser querido. Toda persona puede sufrir de crisis de pánico, aunque es más frecuente en mujeres que en hombres. Las CRISIS DE PÁNICO pueden ser hereditarias.
 
Está catalogada como enfermedad y puede llegar a ser invalidante para quienes la sufren. Frecuentemente la crisis de pánico se confunde con una afección cardiaca u otra enfermedad grave, el paciente ve su vida amenazada y cree que va a morir. Frecuentemente estos episodios se vuelven a repetir a causa del miedo que se experimenta con la sola idea de sufrir de nuevo otra CRISIS DE PÁNICO.
 
 
SÍNTOMAS DE LA CRISIS DE PÁNICO
 
Las personas que sufren de esta crisis, sienten que han perdido el control de sus reacciones y el organismo comienza a manifestar las consecuencias de esta ansiedad. Aparecen síntomas como:
 
- Dificultad para respirar
- Temblores
- Dolor o presión en el pecho
- Palpitaciones
- Taquicardia
- Sudoración
- Mareo
- Náuseas
- Calambres
- Entumecimiento
- Escalofríos
- Hormigueo en extremidades a veces con adormecimiento
- Dolor de espalda por tratar de sacar la respiración
- Angustia
- Miedo
- Desesperación
- Deseos de arrancar
 
 
Estas son reacciones normales del organismo, pero que se elevan ampliamente en intensidad ante la ANSIEDAD. No se logra identificar con facilidad las causas que provocarían la crisis ni el momento en que se va a desarrollar. Se puede seguir con la vida diaria y cotidiana con la ANSIEDAD e incluso hasta con ESTRÉS, pero basta que el organismo perciba una leve alza en el umbral de la ansiedad para que el cuerpo reaccione y desarrolle los síntomas anteriormente mencionados, con mayor o menor intensidad que las crisis anteriores.
 
Suele suceder que las personas pasen muy atentas y preocupadas por este tipo de reacciones y por la posibilidad de sufrir otro ataque, lo que probablemente desequilibrará el sistema nervioso, provocando un aumento de la tensión muscular, alteración en la forma de respirar y en el ritmo cardiaco. Como el oxigeno llega de forma irregular a veces escasamente se produce desorientación, mareo y descontrol lo que desemboca en una nueva crisis de pánico, involuntariamente, generada por la misma persona.